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El goleador fugaz. La historia de Alen Peternac


Temporada 94/95 en Primera División. El Real Valladolid finaliza en 19º lugar, lo que conlleva su descenso a Segunda División. La polémica tanto a nivel administrativo como popular creada por los descensos burocráticos (en ese momento a Segunda División B) del Sevilla F.C. y el R.C. Celta de Vigo dejaba en Primera División tanto al Real Valladolid como el Albacete Balompié. Ante tal batiburrillo creado, y bajo la amenaza de la suspensión por motivos judiciales de las competiciones, con las consiguientes indemnizaciones a las partes afectadas, se decidió crear la conocida como Liga de los 22.

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Durante su presentación con el Real Valladolid.

El Real Valladolid, decidido a no pasar las penurias el año anterior, de la mano de Rafa Benítez, decide explorar el mercado en busca de talento extranjero.  Al club llega un jugador que, posteriormente, no logra asentarse, a pesar del cartel que tenía. Se trataba de Sejad Halilović, padre del popular futbolista croata Alen Halilović, ex jugador del FC Barcelona y Sporting de Gijón en nuestro país. Con Sejad llega sin hacer mucho ruido nuestro protagonista, Alen Peternac, a pesar de una prometedora carrera en su país bajo los colores del Dinamo de Zagreb.

Su acople al conjunto y  a la liga fue tal que ni el tan temido “periodo de adaptación” que suelen sufrir ciertos jugadores hizo mella en su rendimiento: 23  goles en algo más de 3.000 minutos que dispuso en los 39 partidos que llegó a disputar en la temporada 95/96. Su espectacular rendimiento, unido a su edad (23 años por aquel entonces) lo catapultó al estrellato, siendo pieza indispensable en la salvación del conjunto pucelano.

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Celebrando un gol junto a Víctor, Benjamín Zarandona, Diego Klimowicz y Alberto Marcos.

Su segunda temporada no fue del todo buena en lo personal, ya que una lesión le cortó “las alas”, dejando su registro goleador en 6 tantos. Por contra, en el aspecto colectivo el equipo logró finalizar en 7º lugar, lo que trajo consigo la clasificación para disputar la Copa de la UEFA. Las dos siguientes temporadas regresaría a unos guarismos respetables, con 13 dianas en cada una de las temporadas, pero con la duda de si podría haber sido más letal, dado que tanto era conocida su fama dentro del campo como en la noche vallisoletana. Tanto es así que sigue siendo un rumor extendido por la ciudad que un día se fue de juerga hasta las 7 de la mañana cuando debía estar entrenando a las 11. Algo que, además, también afectaba a su estado físico, que tendía al sobrepeso.

Su última temporada como blanquivioleta estuvo marcada por su negativa a renovar su contrato, debido al interés de los grandes en contar con sus servicios. Esto hizo que su rendimiento cayese en picado, con 0 dianas anotadas en 11 partidos jugados, sin siquiera llegar a los 500 minutos jugados en liga.

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Durante un partido con la elástica del Real Zaragoza.

La temporada 00/01 trajo su fichaje por el Real Zaragoza. Su primera misión era hacer olvidar Savo Milosevic, jugador balcánico que pasó por el Real Zaragoza, R.C. Celta de Vigo o C.A. Osasuna. Este hecho generó una gran presión en Alen, lo que unido a sus precedentes con los problemas nocturnos y la prematura marcha de Juan Manuel Lillo (su gran valedor) llevó a un declive sin precedentes en su rendimiento, ya que sólo jugó poco más de 180 minutos en liga, repartidos en 9 partidos. Un intento de relance en modo de cesión al Real Murcia (por aquel entonces en Segunda División), con 2 goles en 21 partidos no parecían suficientes guarismos para el que otrora fuera ídolo a orillas del Pisuerga. Su vuelta a Zaragoza trajo consigo la retirada de la ficha por parte del club maño, por lo que, tras un tiempo sin equipo, decidía poner fin a su carrera deportiva en 2003, con apenas 30 años.

Desde entonces, se ha dedicado a la representación de jugadores. En la actualidad, y tras estar un tiempo asentado en Marbella, vive en Eslovenia, preguntándose, quizás, a donde pudiese haber llegado su carrera si las lesiones y su ajetreada vida nocturna no se hubiesen puesto de por medio.

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Yo a ti te conozco… Marcos Márquez y Ryan Giggs


Una semana más, volvemos con nuestro serial de relaciones. Esta vez le toca el turno a Marcos Márquez, ex delantero de Córdoba C.F., C.D. Leganés, U.D. Las Palmas o la extinta U.D. Salamanca; y al espectacular Ryan Giggs, leyenda viva del Manchester United y del fútbol británico y mundial.

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Marcos Márquez en el Córdoba C.F. y Rafael Berges y Míchel Salgado en su etapa en el R.C. Celta de Vigo.

El primer nexo de conexión entre ambos nace en la temporada 2001-2002, donde Marcos Márquez milita en el Córdoba C.F. Allí comparte vestuario con defensa cordobés Rafael Berges. Este, a su vez, fue compañero del gran lateral de As Neves Míchel Salgado, canterano que durante 4 temporadas (interrumpidas por una cesión en la U.D. Salamanca en la temporada 1996-1997) defendió la zamarra celeste. El aguerrido zaguero gallego formó parte del “Madrid de los galácticos” que formó Florentino Pérez a golpe de talonario.

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Beckham y Salgado en el Real Madrid, Beckham y Ryan Giggs en el Manchester United y, por último, los famosos “Fergie Babes” en los “Red Devils”.

Durante su estancia (11 temporadas), llegó a coincidir con la estrella mediática del momento, el centrocampista inglés David Robert Joseph Beckham, durante su estancia en la capital de España (4 temporadas). Anteriormente, desde la temporada 1992-1993 hasta su fichaje por el club merengue, el astro inglés formó parte de los “Red Devils” del Manchester United, de la mano de Sir Alex Ferguson y sus “Fergie Babes”, donde, además de Beckham, formaban el selecto grupo de jóvenes valores los hermanos Gary y Phil Neville, Paul Scholes, Nicky Butt y nuestro gran protagonista, Ryan Joseph Wilson Giggs, más conocido como Ryan Giggs, cerrando así el círculo de unión entre él y Marcos Márquez.

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El gran Celta de las noches europeas


Aprovechando el día en el que el Celta de Vigo vuelve a Primera División, recordamos aquel Celta mágico de finales de los 90 y principios del nuevo siglo que maravilló con su fútbol a los grandes del continente europeo.

El germen de este equipo tiene su inicio a principio de la década de los 90, cuando consigue el ascenso a la máxima categoría en la temporada 91/92. En aquel equipo, formado por jugadores como Pachi Villanueva (actual entrenador de porteros), un jovencísimo Jorge Otero, el capitán Vicente Álvarez, el brasileño Fabiano Soares o Luis Dadía. Pero entre ellos sobresalía el delantero bosnio Vlado Gudelj (actual delegado), que gracias a su gran temporada se coronó como Pichichi de la categoría de plata, con 26 tantos.

Vicente junto a Maradona y Patxi Salinas.

En la temporada del regreso, con la incorporaciones de jugadores como Patxi Salinas, Santi Cañizares, Vicente Engonga, Mirolav Ratkovic o Isma Urzaiz y bajo el mando del técnico bilbaíno Txetxu Rojo, el club olívico consigue un meritorio 11º puesto, destacando por su solidez defensiva, ya que Cañizares resultó ser Zamora, junto a Paco Liaño.

Tras esta temporada, en la siguiente realiza una temporada discreta, ya que finaliza en 15º lugar. Pero su buen hacer llega en la Copa del Rey, donde llega a la final, la cual pierde, en los penaltis, contra el Zaragoza de Víctor Fernández. En esta temporada, a los jugadores ya conocidos, se incorporan otros como Stjepan Andrijasevic, Rafa Berges, Alejo Indias o el actual entrenador del FC Barcelona, Tito Vilanova.

Mazinho y Vlado Gudelj, dos símbolos del celtismo.

Tras esta temporada de sinsabores y otras varias de transición, en las que combina las temporadas tranquilas con las de máxima tensión al jugar con el descenso, llega la temporada 97/98, la de la vuelta a Europa. Acaba en 6º lugar, disputando la UEFA durante la temporada siguiente, y cuenta en plantilla con jugadores que marcarán un punto de inflexión en la historia celtiña: el estonio Valery Karpin, el ruso Alexander Mostovoi, el brasileño Mazinho (Campeón del Mundo ´94, padre del jugador del FC Barcelona Thiago Alcántara), el israelí Haim Revivo o el serbio Goran Djorovic.

Makelele y Karpin frente a Davids y Tachinardi.

En la temporada europea, realiza un gran papel al llegar a cuartos de final, donde es eliminado por el Olympique de Marsella, y eliminando a clubes como el Aston Villa, Valencia o Liverpool. En liga, alcanza un meritorio 5º puesto, que le permite disputar nuevamente competición europea. A la plantilla se unen las incorporaciones de Víctor Fernández en el baquillo, los exmadridistas Michel Salgado y Claude Makelele, el ex valencianista Juán Sánchez, Dan Eggen o Jordi Cruyff.

Mostovoi frente al Liverpool, la Juventus y el Celtic de Glasgow.

A la temporada siguiente, la última del siglo, se logra clasificar en un meritorio 7º puesto y vuelve a clasificarse para competición europea, gracias a que el Real Madrid, a pesar de acabar como 5º, gana la Liga de Campeones y disputa esa competición. En Europa empieza a sonar con fuerza su nombre, ya que demuestra un enorme poderío al derrotar por 7-0 en Balaídos a todo un Campeón de Europa como la SL Benfica, a “La Vecchia Signora” por un contundente 4-0 en Balaídos, y donde es apeado por el RC Lens.

Recorte de periódico del 7-0 al Benfica.

En la primera temporada del nuevo siglo, vuelve a clasificarse para puestos europeos (finaliza 6º en Liga) y vuelve a llegar a la final de la Copa del Rey, donde pierde, nuevamente, con el Real Zaragoza, pero esta vez por 1-3 en La Cartuja. Se trata de una temporada de sinsabores, ya que al perder nuevamente una final y al no poder acceder a semifinales al ser apeado por el FC Barcelona.

Imágenes del Celta-Aston Villa.

Tras esta temporada, en la que parece que ha llegado el cénit celeste, consigue finalizar nuevamente 5º. Aún así, la temporada más importante de la historia sería la 02/03, ya que consigue finalizar en un merecidísimo 4º lugar, lo que provoca que pueda sonar en la temporada siguiente el himno de la Champions en Balaídos. Aquí también hay que reseñar que se había producido un cambio en el baquillo, con la marcha de Víctor Fernández y la llegada de Miguel Ángel Lotina. Además, destaca la gran temporada de Edú, ya que consigue anotar 12 goles.

Portada del Marca tras el Celta-Juventus.

La siguiente temporada parecía que sería de ensueño, de grandes éxitos. Sin embargo, se convirtió en una temporada de sinsabores, ya que a pesar de dar buena cuenta de equipos como el AC Milan (0-0 en Balaídos y 1-2 en San Siro) o Ajax de Amsterdam (3-2 en Balaídos), no consigue eludir del descenso, y acaba la temporada en el pozo de Segunda División.

Jose Ignacio celebrando el 1-2 en San Siro ante Fernando Redondo.

Aquí se produce un punto de inflexión de la historia celeste, ya que a pesar de pelear por cotas mayores, y tras dos efímeras temporadas en Primera División (en la primera finaliza 5º), vuelve a la realidad de Segunda División, donde llega a pelear por eludir el descenso a Segunda División B.

A pesar de eso, y tras apostar de manera muy fuerte por la cantera para su proyecto, volverá a disfrutar de fútbol de Primera División para la temporada 2012/2013.